Vicente Luna Hernández
El Presidente Andrés Manuel López Obrador durante toda su trayectoria política y en el servicio público a señalado a determinada prensa cómplices del poder y aliada de esas mafias que le impidieron en el 2006 y 2012 llegar a la Presidencia de la República, esa ha sido su lucha permanente y ahora que está en Palacio Nacional, la batalla continua, solo que hay una diferencia: hoy tiene todo el poder con todo lo que eso significa.
Las conferencias del Presidente pasaron de un ejercicio de rendición de cuentas – característica de su estilo personal de gobernar- a un ejercicio para el ajuste de cuentas, verdaderas o ficticias, lo importante es señalar, acusar, denostar, exhibir, minimizar y sobre todo, poner en el paredón de la opinión pública – principalmente de sus seguidores- a quienes considera “adversarios de su gobierno y de la 4T”, pero todo tiene un principio y un final.
La realidad es que los “ enemigos del Presidente” no son los enemigos de México, los adversarios del Presidente no son traidores a la patria, los conservadores que señala el Presidente, tienen sus derechos políticos a salvo hasta prueba en contrario, la sociedad está informada y no solamente a través de las “mañaneras”, los jóvenes universitarios, la clase media y diferentes sectores de la sociedad manifestarán en absoluta libertad su apoyo y respaldo al mejor proyecto de país, así como en su momento apoyaron el proyecto de nación presentado por AMLO, pueden cambiar de opinión si sus expectativas no fueron atendidas y ven la realidad social sin apasionamientos ni falsas ideologías, no se confundan aquellos que piensan que solo la 4T puede existir en México.
El Presidente debe ser muy cuidadoso al utilizar calificativos para denostar a ciertos periodistas que le son incomodos, periodistas que después de su gobierno, seguirán haciendo periodismo, debe recordar que siempre el poder ha tenido prensa en contra, con los riesgos que eso implica, enfrentar al poder político desde la prensa critica tiene negros antecedentes en la historia de México, hasta el día de hoy – lamentablemente- se respira cierto temor en muchas regiones del país, diversos factores influyen en ello, por eso, el Presidente debe cuidar su lenguaje, sus comentarios y sobre todo, es su responsabilidad gobernar para todas y todos, es Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos no médico.
La prensa en su momento fue considerada el 4° poder en México, su influencia ante la opinión publica era una realidad, todos los gobiernos tuvieron a cierta prensa a su lado y por lo consiguiente esa prensa tuvo ciertos privilegios ¿Acaso hoy es diferente? ¿Acaso hoy no hay una cierta prensa de lado de la 4T? ¿Acaso hoy en las redes sociales no hay quienes defienden – con razón o sin ella, incluso con insultos – a la 4T? en palabras del Presidente: “el pueblo ya está muy avispado”…que no se olvide esa máxima.
Lo tumores en el cerebro producen un deterioro grave y doloroso en la salud de las personas que lamentablemente los padecen, hago votos para que los tumores cerebrales no dañen la salud pública de la sociedad al leer a la prensa critica siempre necesaria, y no sean impedimentos para una sana convivencia social a pesar de nuestras diferencias de opinión…la transformación del país no es tarea de un solo hombre por mucha popularidad que tenga en determinado momento.
La sociedad leerá lo que le parezca interesante, la población leerá a quienes les tenga credibilidad y aún a los que no, para tener mayores datos y pueda emitir una opinión informada, los jóvenes van a leer – a través de la redes sociales – todo reportaje, artículo de opinión, trabajos de investigación y sabrán que es mentira y que es verdad en su contenido, la sociedad rechazará la información basura y dará créditos a aquellos que escriben y opinan ejerciendo el derecho sagrado de la libertad de expresión, leer e informarse para no solo tener la opinión del poder político…nunca ha sido dañino para la sociedad.
P.D.- Con el ánimo que la prensa critica al poder- sea del partido que sea- continúe siendo una realidad…Escribiré otro día.